lunes, 13 de octubre de 2008

Cúantas cosas se recuerdan mientras se espera en la oscuridad a que por fin te entre el sueño. Pero yo te recordaba a tí, a esas arruguitas que los treinta y uno han sabido colocar sabiamente a lo largo de tu cara. Y desde aquí, me entran mil ganas por volver a verte...pero me consuelo sabiendo que tuve suerte de encontrarte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que saborío tu novio que no dice ni mú a lo que le escribes