En Cochabamba las cosas son como son; otros ritmos, otros olores y otros momentos de recogimiento y meditación???
Para acercarme a la zona central de la ciudad existen unos medios de trasporte comunitarios que son tan baratos como extraños. La idea no es tan original, simplemente consiste en parar coches que llevan un recorrido fijo y amontonarte como puedas hasta que decidas que ya es el momento de apearte.
Una vez dentro es inevitable concentrarse en ese silencio multitudinario que crea una atmósfera cargadísima, al menos para aquella turistilla novel en estas historias.
Pensaba en como la proximidad física no estaba relacionada con la cercanía que se supone lógica en un coche abarrotado de personas. Y aunque las vistas de la ciudad me entretenían. no podía dejar de pensar en cómo me sentía tan lejos de gente que, de alguna manera era la más cercana en ese momento.
El único que allí se dignaba a hablar era Don Evo Morales que nos contaba a través de la radio todas aquellas ventajas de las nacionalizaciones...
Con todos estos desvarios yo me preguntaba, ¿no habrá nadie más que desee romper este silencio que nos rodea de forma tan artificial? Pero nadie, no existía nadie salvo el omnipresente...y digo bien, porque en ese momento mi compañero de sudores y estrecheces se santiguó dejando claro que para él todo ese silencio no significaba pérdida de tiempo.
1 comentario:
hazte amiga de los silencios. observa, escucha, participa de/en/con ellos activamente. estar callada y formar parte de momentos así es un regalo.
estamos acostumbradas a no callar (sobre todo en el IM !!!) pero aprenderlo es todo un regalo.
me encanta leerte, asi te tengo más cerca. muchos besos.
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